jueves, 3 de julio de 2014

Listado de sensibilidades típicas

La alta sensibilidad se manifiesta en diferentes áreas y aspectos de la vida y no todos/as somos sensibles a las mismas cosas.
A continuación compartimos un listado de las sensibilidades más habituales.

En relación al cuerpo y a los sentidos se puede ser altamente sensibles a:
Los ruidos, los olores, la textura de la ropa
Los dolores físicos
La sed y el hambre
El cansancio y la falta de sueño

En relación a las emociones, las personas altamente sensibles suelen tener:
Gran intensidad emocional
Empatía, o sea, capacidad de captar los estados emocionales de las personas que los rodean
Capacidad de comprender al otro
Tendencia a hacerse cargo de lo que les sucede a los demás

Desde el punto de vista mental se caracterizan por:
Su cautela y su capacidad para prever situaciones
El deseo de cumplir con sus responsabilidades
Su tendencia a no ser muy optimistas
Estar preocupadas por sus problemas y los de los demás
Su concentración para no cometer errores
Su sensibilidad a los errores de los demás
Su sensación de sobrecarga cuando tienen muchas tareas, demasiados estímulos y/o plazos que cumplir

En el área social e interpersonal:
Suelen sentirse abrumadas en medio de las multitudes o en ambientes caóticos
Sienten que sus formas de divertirse son diferentes a la de los demás
No suelen tomarse las cosas con liviandad
Tienden a conocer y seguir las reglas
Los demás las ven como personas serias o reconcentradas
Suelen tener ansiedad de desempeño
Suelen escuchar y esperan ser escuchadas
Son leales a su palabra y a los vínculos y esperan que los demás también lo sean
Están pendientes de la aprobación de otras personas y son vulnerables a las críticas

En cuanto al medio ambiente:
El clima puede influir mucho en su estado de ánimo (calor, frío, lluvia, viento)
Son sensibles a la energía de los lugares
Son sensibles a la estética y armonía o desarmonía del entorno.

Identificar nuestras sensibilidades es un paso importante en nuestro camino. Nos ayuda a tener más claro lo que es apropiado para nuestro estilo, a elegir -siempre que sea posible- en función de ello y a buscar recursos útiles para balancear nuestras sensibilidades y crecer.